¡Huele a lluvia! Tiempo de regar, germinar y producir

Como de costumbre, en primera fila, escuchaba a mi pastor (mi papá) predicar un hermoso mensaje. La verdad es que cada día me sorprende su pasión al compartir con otros la Palabra. Hoy fue uno de esos mensajes inspiradores y profundamente cautivantes, pero que a su vez traen consigo una importante y necesaria invitación a creer plenamente en el poder transformador de la Palabra en el ser humano. De aquí surgió lo que leerás a continuación.

¿Cuántas veces he oído hablar sobre el proceso? Y sin intenciones de exagerar, siempre que escucho esa palabra en un contexto espiritual, automáticamente pienso en “crisis”. Creo que he contaminado el verdadero significado de este concepto. Y es que no realizamos que, sencillamente, cada cosa que hacemos tiene su modo de proceder. Así que para saciar la curiosidad, llegué a la primera de muchas definiciones que provee la RAE sobre el proceso. Me sorprendió cuan simple es esto: es la acción de ir hacia adelante.

Ser procesados por la Palabra es nuestro pase a un crecimiento real y evidente. Así Dios tiene, paso a paso, diseñado el camino hacia su propósito.

  • Fase 1: “Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra…”

Antes que cualquier otra cosa, mi tierra (todo lo que comprende mi vida) debe estar preparada, condicionada y nutrida para recibir la semilla (la Palabra)  para cuando sea sembrada, llegue a su nivel más alto (dar frutos).

 Por lo tanto, mi Dios les dará a ustedes todo lo que les falte, conforme a las gloriosas riquezas que tiene en Cristo Jesús. -Filipenses 4:19

Pero el predicador decía que hay tiempo para todo. No siempre es tiempo de lluvia o de nieve. Pero cada vez que lleguen, ten por seguro que es el momento en que la necesitas.

El Señor enviará lluvias en el tiempo oportuno desde su inagotable tesoro en los cielos… -Deuteronomio 28:12

…les enviaré las lluvias de temporada. Entonces la tierra les dará sus cosechas y los árboles del campo producirán su fruto. –Levítico 26:4

  • Fase 2: “y la hace germinar y producir…”

Los inviernos con grandes nevadas preparan el campo para el cultivo. Incluso la nieve es muy beneficiosa para las viñas, ya que crea una reserva de agua para hacer frente a la temporada de primavera y verano, y también ayuda a evitar las plagas.

Alégrate si has pasado por grandes nevadas y fuertes lluvias. Tienes una gran reserva que te ayudará a hacerle frente a cualquier cosa. Si fuiste regado con la lluvia del cielo, confía en que pronto germinarás. Simplemente te desarrollarás, brotarás y crecerás. Luego que te hayas desarrollado lo necesario, comenzarás una de las etapas más hermosas del proceso de la transformación: fructificar.

Entonces la forma en que vivan siempre honrará y agradará al Señor, y sus vidas producirán toda clase de buenos frutos. Mientras tanto, irán creciendo a medida que aprendan a conocer a Dios más y más. –Colosenses 1:10

  • Fase 3: “y da semilla al que siembra, y pan al que come…”

 Lo que hacemos y tenemos, primeramente debe honrar Dios, pues todas las cosas provienen de él y existen por su poder y son para su gloria. (Romanos 11:36). Pero, en este proceso también somos bendecidos nosotros y todo aquel que necesite que su campo sea regado con esa misma lluvia que un día nos hizo germinar.

  • Fase 4: “sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.”

Al final de este proceso y de todos los que podamos experimentar en este camino, siempre llegaremos a la mismo conclusión: La voluntad de Dios es agradable y perfecta. Todo lo que él quiere es que su propósito se materialice. Solo de este modo viviremos a plenitud.

Dios ha enviado su Palabra como lluvia que riega nuestra tierra. Se alegra y se complace al vernos germinar y producir. Amemos el proceso y al Dios que está con nosotros en medio de él. Ya la primavera pasó y el verano casi acaba. ¡Huele a lluvia!

 

 

De todo corazón,

Miredys

 

 

*Inspirado en Isaías 55:10-11 y la canción Huele a lluvia de Ricardo Rodríguez (Haz click para escuchar)