Destinada para ser virtuosa

Una mujer ejemplar ¿quién la encontrará?
¡Vale mucho más que las piedras preciosas!

Proverbios 31 :10


Quién ha leído las palabras del sabio en el capítulo 31 de Proverbios puede percibir las palabras de un hombre que ha hallado uno de los tesoros más grandes y valiosos de su vida: una mujer virtuosa. Cada palabra que la describe nos ilustra, sin dudas, la imagen viva de una mujer importante, pero de admirable sencillez. Es esa mujer que tiene un alto nivel de sensibilidad y fortaleza. Aún en su humildad, invade con su esencia cualquier lugar en el que se encuentre.

Durante mucho tiempo la mujer ha vivido momentos duros, en los que ha sufrido un alto grado de discriminación. De hecho, hay ciertos países que en la actualidad aún no han evolucionado en este sentido. Más en nuestra sociedad, hemos visto un gran avance, pero todavía nos falta mucho camino por recorrer. Aún así, en el día de hoy existen mujeres que todavía no han podido romper con esquemas que han sido creados por experiencias negativas en su vida.  Aquellas que han sido rechazadas, discriminadas y maltratadas.  Mujeres que no han tenido a alguien que pueda ver toda su belleza en las diferentes dimensiones de su vida. Pero lo más triste de este asunto es que ellas mismas no han logrado reconocer su valor.

A través de la historia muchas mujeres han superado la barrera de la discriminación y la adversidad en todas sus dimensiones. Cada una de ellas han lograron salir de esa mentalidad cerrada impuesta por una sociedad patriarcal y machista. Que quede claro, no se trata de feminismo, sino del reconocimiento y apreciación de nuestro valor real como mujer. Hellen Keller, Frida Kahlo, Ángela Acuña, Olimpia de Gouges, Rosa Parks, Rigoberta Menchú, Madre Teresa de Calcuta, Malala Yousafzai son algunas de las tantas mujeres que han servido de inspiración para el mundo. Todas ellas tienen una historia que parecía insuperable, pero había algo, una fuerza mayor que les permitió luchar en contra de la corriente. Su virtud no estaba determinada por las circunstancias, sino por su esencia, fuerza y convicción.

Mujer, Dios nos creó para ser virtuosas y capaces. Una mujer ejemplar es capaz de hacer grandes cosas, y aunque no sea reconocida por la gente, sabe mover el corazón de Dios.  Es considerada una mujer de excelencia y por esto jamás será olvidada, pues su legado no morirá y sin dudas, es y será una mujer con propósito. Proverbios 31 enumera una larga lista de cualidades que describen a la mujer ejemplar, pero hay cinco de ellas en los que me quiero concentrar.

La mujer virtuosa es aquella que:

  • Genera confianza en aquellos que le rodean. (v. 11-12)

  • Se complace en su trabajo y en proveer a su casa lo que haga falta. (v. 13-19)

  • Es sensible a la necesidad de los demás. (v.20)

  • Posee una impresionante habilidad para hacer cualquier cosa. (v.21-24)

  • Es valiente, fuerte y sabia. (v.25-31)

Si eres esa mujer que siente que ha perdido su dignidad, que considera que no tienes nada valioso que ofrecer, si sientes que tus sueños se han roto o que llegaste al fondo de tu vida. Si eres esa mujer que ya no se considera ejemplar, es importante que sepas que hay alguien que sí ve belleza en ti. Él ve más allá de ti misma, más allá de tus experiencias, más allá de tus errores, más allá de tu dolor. Hoy, Jesús, te ofrece una nueva oportunidad de renacer, de volver a la vida, de transformarte gracias a su gracia.  Tu pasado, tus recuerdos negativos, tus traumas, tu baja autoestima o  tu agotamiento no son mayores que el amor de Dios para ti.

El salmista decía:
“Mas tú, Jehová, eres escudo alrededor de mí; mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Con mi voz clamé a Jehová, y él me respondió desde su monte santo. Yo me acosté y dormí, y desperté, porque Jehová me sustentaba. No temeré a diez millares de gente, que pusieren sitio contra mí.” 

-Salmo 3:3-6

Hoy hay una experiencia cumbre que te espera, una oportunidad de ser esa mujer que está en el corazón de Dios. Levanta tu cabeza, en las alturas está tu lugar.

Convéncete: Eres una mujer virtuosa en las manos de tu creador.

 

 

De todo corazón,

Miredys