Fearless

Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza.
— Salmos 56:3

Fearless: sin miedo. valiente


Llevaba unas cuantas noches casi sin poder dormir. En una de ellas, casi llegando la madrugada, le dije a Dios: –Creo que ya no puedo seguir así. ¿Cuándo esto va a terminar?  Recuerdo que al instante llegaron a mi mente las palabras de Proverbios 31:25:

Está vestida de fortaleza y dignidad, 
y se ríe sin temor al futuro.

Tenía la Biblia al lado de mi cama. Rápidamente lo busqué y leí ese verso unas cuantas veces en voz alta. Y cada vez que lo repetía, simultáneamente la paz de Dios me invadía y poco a poco me daba más confianza en que todo estaría bien. A los pocos minutos ya estaba profundamente dormida. 


Soy una joven con muchas metas trazadas. Sueños gigantes y proyecciones futuras. Sé que hay un llamado que cumplir y que va primero aún que mis propios deseos. Sin embargo, reconozco que la realidad en la que me encuentro es dura y retante. En términos sociales, económicos, laborales, académicos, aún en los espirituales, el panorama parece ser cuesta arriba. Cada día la subida se siente más empinada.

¿Y cómo no tener miedo? Todo esto nos asusta, nos hace pensar y pensar en lo que aún no ha pasado. Y si no sabemos controlar la mente se nos enreda a tal punto que nos sentimos abrumados y atemorizados por la incertidumbre de un futuro que parece ser como una calle oscura arropada por la espesa neblina que no nos deja ver qué hay más adelante.

Dios les tiene contados a ustedes hasta sus cabellos. Así que no tengan miedo, ustedes valen más que muchos pajaritos.
— Mateo 10:30-31

Sólo Jesús sabe como disipar esa neblina de inseguridad y temor.  Él tiene la fórmula perfecta para liberarnos del miedo. 1 Juan 4:18 dice: El amor no sufre del miedo. Por el contrario, el amor que es maduro echa fuera el miedo.

Y si alguien sabe amar a la perfección es Jesús. Él es la esencia del amor y sabe cuan sanador es ser amados por él. Su amor nos empodera y nos hace sentir seguros. Y es por amor que nos ha regalado la esperanza de poder disfrutar eternamente de un futuro glorioso. 

El miedo es un sufrimiento que produce la espera de un mal.
— Aristóteles

Para los que aman a Dios todas las cosas le ayudan a bien. Si nuestro futuro, sueños, planes y proyecciones están en las manos de Dios, no tenemos por qué atemorizarnos y sentirnos desprovistos. Su gracia es y será más que suficiente en cada área de nuestra vida. 

Cuando sientas que el miedo invade tu mente, deja que el amor de Dios inunde tu vida. Nada podrá hacerte libre como el amor de Dios. Nada podrá hacerte descansar como la paz de Dios. Nada podrá hacerte sentir más cerca de Dios que su propio Espíritu. 

 

Mientras más me acerque a Dios, el miedo estará más lejos mí. 


Y ustedes no recibieron un espíritu que de nuevo los esclavice al miedo,
sino el Espíritu que los adopta como hijos y les permite clamar: «¡Abba! ¡Padre!»

- Romanos 8:15

 

 

De todo corazón,
Miredys