A Beautiful Reminder

Jesús respondió:
—¿No te dije que si crees, verás la gloria de Dios?
— Juan 11:40

No sé que has pensado al leer esto, quizás debas hacerlo unas cuantas veces a viva voz. Sí, hasta que puedas grabarlo en tu corazón.


La historia de Lázaro fue parte de mi lectura devocional de hoy.  Mientras leía, marcaba esos versos que me confrontaron. Hubo varios en la lista, pero Juan 11:40 se ganó el primer lugar entre los favoritos.  

Al leerlo la primera vez, me pareció que Jesús le hablaba a Marta un poco cansado de tener que repetir lo mismo ¿no? Ese “no te dije que…” tenía un sabor a “en serio vienes con lo mismo”, bueno, eso si Jesús hubiese sido puertorriqueño.  Sin embargo, creo que era necesario ese “reminder” tan revelador.

Un poco antes de Jesús llegar a la tumba de Lázaro y decirle esto a Marta, ya le había dejado claro su propósito con esta situación. Veamos.

En el verso cuatro, Jesús había dicho las siguientes palabras: “La enfermedad de Lázaro no acabará en muerte. Al contrario, sucedió para la gloria de Dios, a fin de que el Hijo de Dios reciba gloria como resultado».” Y más adelante en el verso 23 les revela abiertamente lo que sucederá: “Tu hermano resucitará”.

Pero así como las hermanas de Lázaro y los judíos que les acompañaron, muchos nos hemos preguntado por qué Dios permite que las cosas lleguen hasta un punto irremediable. ¿Acaso es necesario? Pues si es necesario o no, no lo sé. Lo que sí sé es que lo que muchas veces parece descabellado para nuestra mente humana, es una gran oportunidad para Dios mostrarnos lo que él es capaz de hacer.  Simplemente para mostrarnos su gloria.

¿Jesús pudo haberlo sanado antes de morir? Claro que sí.  Sin embargo, lo que allí pasó era un escenario perfecto para enseñarles a los presentes que cuando creemos en Jesús, podemos ver grandes cosas suceder. Simplemente para mostrarnos su gloria.

Quizás había incomodidad y seguramente incredulidad. Sin embargo, en medio de un panorama arropado por la imposibilidad, Marta pudo decirle a Jesús:  pero aun ahora, yo sé que Dios te dará todo lo que pidas. De seguro estás, estuviste o estarás en uno de esos momentos que nada te hace sentido. En esos en los que dices: “No sé qué Dios está haciendo”. Pero no se trata de entender, sino de creer en la perfección de su voluntad.

—Ahora no entiendes lo que hago, pero algún día lo entenderás.
— Juan 13:7

Aunque no comprendas absolutamente nada de lo que ahora pasa, ten paz. Si Jesús está presente, habrá algo hermoso que contar más adelante. Solo te puedo decir una cosa, si crees, podrás ver su gloria.

 

 

De todo corazón, 
Miredys