Luz de navidad

Él será una luz que alumbrará a todas las naciones, y será la honra de tu pueblo Israel.
— Lucas 2:32 TLA
    Hace más o menos 20 años, cerca de la entrada de nuestra parcela había una casa que mantuvo prendidas sus luces navideñas mucho tiempo después de la Navidad.  Estuvieron prendidas todo enero.  Y aún los primeros días de febrero esas luces exteriores seguían prendidas cada noche.  Finalmente, a eso de mediados de febrero me puse un poco crítico y dije: “Si yo fuera tan perezoso para quitar mis luces de Navidad, creo que al menos las apagaría en la noche”. 
    Sin embargo, casi a mediados de marzo apareció fuera de la casa un letrero que explicaba por qué se dejaban las luces prendidas.  El letrero decía: “Bienvenido a casa, Jimmy”.  Supimos que esa familia tenía un hijo en Vietnam, y sin ningún reparo dejó prendidas sus luces navideñas en expectativa de su regreso.
    Las luces son símbolos de esperanza.
-Robert Russell, escritor y pastor de la Southeast Christian Church, Lousiville, Kentucky, en el sermón “Jesus Came to Be the Light”, Preaching Today 195

Aunque tu gente viva en la oscuridad, verá una gran luz. Una luz alumbrará a los que vivan en sombra de muerte.
— Mateo 4:16 TLA

Este año me he percatado de algo que en cierta manera me entristece.  Ya casi no hay luces de Navidad alumbrando las calles y las casas. Recuerdo que de pequeña disfrutaba el interminable paisaje de luces de colores y hermosos adornos que decoraban cada rincón del país. Pero mientras fue pasando el tiempo las navidades se volvían más opacas y hasta silenciosas. 

Cuántos hay así. Muchos han apagado las luces de su corazón, pues han perdido la esperanza en tantas cosas, incluso en Dios.  Es por eso que la Navidad es especial, pues nos recuerda que la razón de nuestra esperanza vive para siempre y llegó a este mundo con un hermoso propósito: salvar a la humanidad.

Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.
— Mateo 1:21-23

Jesús es nuestra luz y todo aquel que vive con Jesús en el corazón, puede alumbrar aún al que está en la más densa oscuridad. Su luz es inagotable y el que ha sido alcanzado por la luz de Jesús ha conocido la esperanza verdadera. 

Él está dispuesto a llenar tu vida de luces de colores. Tiene listos los mejores adornos, pues a su paso embellece, organiza y renueva todo lo que estaba abandonado y quebrado.  

 

Todavía no apagues las luces.
Recuerda, las luces son símbolo de esperanza. 

NO DEJEN QUE SE APAGUE LA LUZ DE SU VIDA. SI TODO SU CUERPO ESTÁ ILUMINADO, Y NO HAY EN ÉL NINGUNA PARTE OSCURA, ENTONCES LA VIDA DE USTEDES ALUMBRARÁ EN TODOS LADOS, COMO CUANDO UNA LÁMPARA LOS ILUMINA CON SU LUZ.
— LUCAS 11:35-36

 

De todo corazón, 
Miredys