A propósito

El propósito de la vida es una vida de propósito.
— Robin Sharma
26 de diciembre de 1982. 
A tempranas horas de la mañana, cerca de las 5:00 am un joven iba rumbo a la iglesia, pues venía de llevar a su padre a la fábrica donde trabajaba.  De regreso tuvo una de las experiencias más impactante de su vida. A la edad de 19 años, sufrió un accidente que por poco no tiene chance de contarlo. Durante largos meses estuvo en el hospital, pues fue hospitalizado en varias ocasiones que no duraban menos de cinco meses cada una. Le realizaron operaciones importantes, ya que tuvo algunos daños internos.
Luego de unos largos meses, todo fue volviendo a la normalidad. Para ese entonces este joven tenía una una hermosa novia hacía dos años.  Como toda pareja normal tenían sueños y planes futuros de casarse y tener una hermosa familia. Un día, el joven fue solo a una de esas visitas al médico luego del accidente, sin saber la noticia que le esperaba.
La probabilidad de que puedas tener hijos es mínima debido a los daños que sufriste en el accidente. Dijo el doctor.
Como balde de agua fría le cayó la noticia que acababa de escuchar.  Como una corta y rápida película tuvieron que pasar todos los sueños y planes que su novia y él habían construido. Aún así, las únicas palabras que pudo pronunciar fueron:
Donde la ciencia termina, Dios comienza a obrar.
Era un momento difícil para él.  Probablemente pensó que esta situación cambiaría el rumbo de su relación.  Finalmente se encuentra en ese momento el que se sienta a hablar con su novia para decirle lo que estaba pasando. Quizás el tenía temor de su reacción y quizás de la decisión que pudiese tomar. Sin embargo, su novia le contestó:
Si hasta aquí Dios te guardó, si puedes caminar a pesar del posible diagnóstico de quedar inválido, si puedes estar derecho a pesar de la operación que te hicieron en la columna vertebral; si has llegado hasta aquí, Dios puede hacer el resto.
Desde ese día no hablaron sobre ello.

Por mucho tiempo escuché a mi papá contar esta historia en muchos lugares, pues él era ese joven del que te hablé . Sí, les hablo de mis papás. Luego de unos cuantos años, mis padres se casaron y el pronóstico médico no fue un obstáculo, pues tuvieron dos hijos, mi hermano Roberto Javier y yo. Ya van muchos años desde entonces y así también hemos vivido otras historias como esas que nos han movido el piso, pero fortalecen la fe. Pues a propósito llegan esos escenarios donde nos toca descansar en delicados pastos, mientras aguardamos en la respuesta de Dios.

Hoy, me levanté a eso de las 5:00 am y por alguna razón me preguntaba por qué he llegado hasta aquí. Luego recordé esta historia y tuve reconocer que hay un propósito en todo. 

Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien,
esto es, a los que conforme a su propósito son llamados.
— Romanos 8:28

Quizás hayas pasado muchas cosas importantes y duras en el transcurso de tu vida. Quizás la ciencia determinó tu tiempo de vida en este mundo o las mismas circunstancias te han hecho preguntarte por qué razón existes o cuál es el propósito de todo lo que has vivido.  Creo que la respuesta sería una parecida a la que mi mamá le dijo a mi papá en aquel momento: Si hasta aquí has permanecido y Dios te ha guardado de todo, Él puede hacer el resto.

Algo así pasó con Job luego de todo lo que vivió. Al final pudo expresarle a Dios:

Yo sé que tú lo puedes todo y que no hay nada que no puedas realizar.
— Job 42:2

 

Haz conmigo esta oración:  Jesús, quizás hay cosas que no entiendo y otras que me han estremecido. Aún así he visto tu cuidado hasta el día de hoy. Ayúdame a seguir confiando en ti aunque no entienda lo que pasa. Fortalece mi fe, mi espíritu y mis emociones para poder sobrepasar esos eventos que amenazan mi paz.  Enséñame a ver que tú siempre tienes el control de todas las cosa y así también un hermoso propósito. Amén.

 

 

De todo corazón, 
Miredys

 


 
 

Les presento a los personajes de la historia, mis padres Roberto y Wanda. 
Hoy en día son pastores por un poco más de 12 años.  
Soy muy afortunada de ser parte de una familia tan especial como la mía.